Museo de la Resistencia
Todavía sobreviven muchos personajes que participaron en la muerte, tortura y desapariciòn de miles de personas
Escrito por: ARISMENDY CALDERÓN (arismendy_ak47@hotmail.com)
Educación.- El portal de educación del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana busca fortalecer la enseñanza de la memoria histórica del país, especialmente a la juventud, para que entiendan los hechos de horror y de barbarie ocurridos en el país en el siglo XX.
Todo está documentado, incluso con testimonios de protagonistas y de familiares de víctimas, de quienes fueron perseguidos, encarcelados, torturados, desaparecidos y asesinados por razones políticas. El terrorismo de Estado dejó sus huellas macabras. No hay lugar a equívocos o falsas interpretaciones históricas.
La tarea laboriosa, perseverante, titánica de reunir evidencias y testimonios de distintas etapas políticas marcadas por el terror, la represión y la barbarie, ha rendido sus frutos. Un grupo de hombres y mujeres, algunos de ellos descendientes directos de víctimas, de quienes padecieron violencia y crueldad en la feroz tiranía trujillista, o del oprobioso régimen de 12 años de Joaquín Balaguer, se ocupan de reconstruir, paso a paso, la memoria individual y colectiva de lo que se considera una importante epopeya de nuestra historia contemporánea.
El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana es responsable no sólo de honrar a las víctimas de la dictadura, sino que promueve con significado histórico y conciencia ciudadana las luchas de varias generaciones de dominicanos que ofrendaron sus vidas durante la fatídica dictadura de Rafael L. Trujillo, sus antecedentes y sus consecuencias, “’difundiendo conocimientos a la sociedad”.
También incluye, con documentación histórica al servicio de los visitantes, el período de transición y de inestabilidad política después del ajusticiamiento del tirano; la revolución de Abril de 1965; la dictadura constitucional del extinto Joaquín Balaguer de 1966-1978. Un mural, todavía incompleto, contiene los nombres de cientos de personas asesinadas o desaparecidas en ese período.
Las autoridades del Museo de la Resistencia facilitan un formulario para alimentar la base de datos del registro, el cual contiene información sobre personas y sobrevivientes y de sus familiares. El documento se denomina Registro Nacional de Víctimas. La información suministrada es absolutamente privada y confidencial.
Otro formulario permite a familiares o amigos de las víctimas registrar a personas que fueron asesinadas por razones políticas durante la ocupación militar norteamericana, entre 1916 y 1930, la dictadura trujillista de 1930-1961, el período de transición, inestabilidad política y la guerra de Abril de 1965, así como el período del régimen balaguerista de 1966 a 1978.
Cada día se acercan personas a suministrar información. Hay evidencias de denuncias para intimidar a las autoridades del Museo, pero el proceso no se detiene. Actualmente hay vigilancia militar en el edificio.
De esa época se conservan crónicas periodísticas y fotografías de crímenes que estremecieron a la sociedad dominicana, como el de Orlando Martínez, Gregorio García Castro, Amín Abel Hasbún, Otto Morales y Sagrario Ercira Díaz Santiago.
Trabajo entusiasta. En el Museo de la Resistencia se trabaja los siete días de la semana.
Múltiples actividades llenan la agenda del día. Incluye la visita de estudiantes, jóvenes, adultos, ancianos y turistas.
Un grupo de 29 personas se ocupa de organizar las tareas cotidianas.
El Museo cumple con el objetivo de ejecutar diversos programas educativos que rescatan la memoria histórica de las gestas patrióticas; también promueve eventos culturales, artísticos e históricos relativos a las diferentes gestas.
El Centro de Documentación y Referencia y Archivo de la Resistencia es espacio dedicado a todos los visitantes del Museo, quienes tienen acceso digital a toda la documentación, fotografías y audiovisuales existentes sobre el periodo. Es abierto a la investigación individual y colectiva.
Otras facilidades incluyen una página en Internet, un blog del Museo, Twitter y Facebook. El Museo Virtual registró 1,873,628 visitas, en el periodo mayo-diciembre de 2011.
Alrededor de 250 estudiantes visitan el Museo diariamente. De 14,799 personas que visitaron la institución en los últimos seis meses, 11,242 son estudiantes y profesores.
Cada fecha es conmemorada con el mismo fervor, importancia y entusiasmo. Es una forma de honrar a los héroes y mártires, como la fecha del asesinato de Manolo Tavárez Justo y sus compañeros de lucha; las hermanas Mirabal; Los Palmeros y las distintas fechas de las expediciones antitrujillistas.
La Red Dominicana de Museos y Sitios de Memoria está conformada por el Museo Memorial de la República Dominicana, Casa Museo Hermanas Mirabal y Panteón Hermanas Mirabal, Jardín Memorial de Patria Mirabal, Monumento Hermanas Mirabal y Casa Materna, Sala Memorial Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, Monumento y Panteón Héroes de Maimón, Constanza y Estero Hondo, Monumento Héroes del 30 de Mayo, Parque de la Libertad Héroes de Luperón y Plaza Monumento Héroes y Mártires del 12 de Enero.
El Museo de la Resistencia es miembro de la Coalición Internacional de Museos de Sitios Históricos de Conciencia, en el que ostenta la posición de coordinador de la Región del Caribe; del Consejo Internacional de Museos (ICOM), del Comité Internacional de Museos Memoriales sobre Víctimas de Crímenes Públicos y de Lesa Humanidad (ICMEMO), donde ostenta un escaño en su Junta Directiva, de la Asociación de Museos del Caribe (MAC), de la Asociación Americana de Museos (AAM) y de la Federación Internacional de Museos de Derechos Humanos.
Del Museo
La propietaria del Museo de la Resistencia es la Federación Fundaciones Patrióticas, incorporada por resolución No. 003, el 18 de enero de 2007.
Dirección: Calle Arzobispo Nouel 210, Ciudad Colonial de Santo Domingo. Este edificio remodelado era el antiguo Palacete Vicini, construido en el siglo XlX.
Teléfono: (809) 688-4440
Contribución: Adultos nacionales: RD$ 100.00.
Adultos extranjeros: RD $ 150.00.
Niños de 4 a 12 años y adultos mayores de 65 años: RD$ 50.00
Niños menores de 4 años: gratis.
Estudiantes: RD$ 25.00. Especial por el verano: estudiantes con carné gratis.
Grupos estudiantiles con facilitador: RD$ 500.00. Mínimo 5 personas máximo 15 personas.
Último domingo del mes, día de puertas abiertas, gratis para los nacionales.
Especial por el verano: todos los domingos día de la familia dominicana, gratis.
Fuente: http://www.hoy.com.do/investigacion/2012/1/24/411576/Museo-de-la-Resistencia
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Un día como hoy hace 40 años cayeron abatidos en defensa de sus ideales, en un combate desigual Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta). Enfrentaron a un contingente compuesto por unos 2,000 soldados de las diferentes instituciones armadas: ejército, aviación y policía, apoyados por los norteamericanos, utilizaron un armamento de alto calibre, sólo visto en batallas entre dos ejércitos. Dos de ellos resistieron durante 10 horas Amaury y Virgilio, pues Ulises y Chuta habían caído al amanecer cuando intentaban trasladarse desde la cueva donde se guarecían hasta la casa, ubicada aquí detrás y que hoy alberga una escuela en homenaje a la entrega de estos cuatro héroes. Este fue uno de los crímenes más horrendo de la dictadura constitucional de Joaquín Balaguer entre los tantos que se cometieron durante esos aciagos años de nuestra vida republicana Recuerdo como las madres encabezaron junto a familiares, amigos, gente del pueblo un llamado para que se hiciera un alto para negociar y así salvar las vidas de éstos jóvenes revolucionarios ante la total indiferencia de el Dr. Balaguer. Las emisoras radiales, la prensa escrita, el país intentó mientras ellos resistían durante largas horas evitar que no se consumara el desenlace fatal que llenó de tristeza e indignación a tantos dominicanos.
“Los Palmeros”, eran los “Comandos de la Resistencia” luego fortalecidos por los Comandos Revolucionarios Camilo Torres (CORECATOS). Se llamaron así porque el lugar donde se entrenaron en Pinar del Río, Cuba había muchas palmas. Eran cuadros prominentes del 14 de Junio que habían sido enviados a entrenarse como parte de una estrategia trazada después de la guerra de Abril de 1965. Los cuatro fueron miembros destacados de la resistencia revolucionaria desde la caída de la dictadura trujillista.
Hablar de Amaury, Virgilio, Chuta y Ulises para mí es hablar de mis hermanos, de cada uno de ellos tengo recuerdos imborrables. Los cuatro eran valientes, solidarios, sensibles, familiares, firmes en sus propósitos de contribuir a impulsar los cambios políticos y sociales necesarios para la construcción de un Estado democrático, decididos a dar lo más preciado del ser humano, la vida, en aras de defender sus creencias. Los recuerdos se agolpan en mi mente, contaré alguna anécdota de cada uno.
De Amaury, el pequeño, como le llamábamos algunos, el líder recuerdo su valentía, en el año 1971 cuando era perseguido tenazmente por el Servicio Secreto de la Policía en el gobierno de Balaguer padecía de periódicas crisis de amigdalitis acompañada de fiebre alta y dolor de garganta que lo obligaba a permanecer en cama por varias semanas impidiéndole su movilización constante en sus escondites para evadir a sus persecutores. La única solución, le dije, es operarte, pero una cirugía en esas condiciones es sumamente peligrosa porque si en medio de ella irrumpe la policía, significa tu muerte segura. Y me respondió rápidamente, sin pensarlo que eso no era problema que él se arriesgaba. A los pocos días lo operé en la Clínica del Dr. Enrique Carrasco, en el Ensanche Ozama con dos miembros de Los Palmeros armados, colocados en la puerta del quirófano, mientras lo interveníamos. No pasó nada y terminó exitosamente la cirugía.
De Ulises, el aguerrido combatiente en los enfrentamientos con los soldados del CEFA y los invasores en la zona norte de la ciudad, cuando la Öperación Limpieza”, recuerdo su solidaridad a finales del mes de marzo del año 1965 a las dos semanas de yo haber llegado del exilio y ser apresado en el aeropuerto Las Américas y encarcelado en La Victoria me fugué con la ayuda de Titico Cerón, su hermano, quien me trasladó en un motor a la casa de Ulises y su esposa Reyna, en Gualey. Me entregó un arma y me dijo: aquí tú eres uno más de la familia, no trates de ocultarte para que no despiertes sospecha y te detecten, sólo piensa en ti, señalándome las posibles salidas de escape, poniendo en peligro la vida de su esposa y sus pequeñas hijas a quienes amaba entrañablemente. Afortunadamente no pasó nada y al mes y una semana se inició la Guerra de Abril y nos trasladamos a Ciudad Nueva.
De Virgilio, valiente e impasible, recuerdo su bondad. Criado en un hogar que parecía una pensión, pues su madre Quisqueya Pérez le daba amparo o posada a los amigos y amigas de su hijo, siempre había un grupo que comíamos o dormíamos en su casa. Virgilio sobrepasaba a su madre pues lo daba todo: su ropa, zapatos, dinero. Y si pasaba alguien por la acera de su casa con hambre le daba su comida. Recuerdo, esto lo viví muchas veces, que Tía Quica como le decíamos a doña Quisqueya preguntarle: -Virgilio y tal camisa o pantalón nuevo que no lo encuentro donde está? Y él le decía: -mami, yo lo regalé a alguien que lo necesitaba más que yo.
De Chuta, el callado y siempre firme revolucionario, recuerdo su familiaridad. Se había criado en un hogar de profundas normas familiares tradicionales, lo que forjó su carácter responsable y respetuoso. A la muerte de su madre de una neumonía a los pocos meses de nacido, lo crió su hermana mayor Julia. Y el amor y respeto que le profesaba era el de un hijo, a tal punto que durante mucho tiempo pensé que era su madre, igual amor y familiaridad le manifestaba a sus otros hermanos.
En estos recuerdos encontramos rasgos de cada uno de ellos, pero en los cuatro estaban presente los más nobles ideales de redención para el pueblo dominicano. Reitero eran: valientes, solidarios, nobles, desinteresados y especialmente decididos a luchar hasta el final por defender sus ideas.
Termino citando palabras de Amaury quien se convirtió en el líder no sólo por su accionar sino también por su pensamiento y que resumen la estatura de hombres como “Los Palmeros”:
“La naturaleza social del hombre le otorga la posibilidad de perpetuarse, de vivir eternamente, si su lucha forma parte de la acción del género humano por su emancipación, puesto que a su muerte física le sobrevivirá su acción vital. Por este motivo, cada revolucionario debe contemplar el hecho probable de su muerte como un accidente de una lucha que ha de sobrevivirle en la continuación de la acción hasta la victoria”.
LOOR A AMAURY, VIRGILIO, CHUTA Y ULISES.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
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Palabras 40 aniversario
“El desaparecido planea sobre la sociedad como un fantasma que exige justicia” ”La memoria es justicia porque no soporta que la injusticia sea el precio de la política”. La justicia memorial no puede descansar mientras haya una injusticia no reparada. Cita de Manuel Reyes Mate del 27 de enero del 2011. Los orígenes de la Fundación Amaury German Aristy Incorporada y el Comité de Homenaje a los Héroes y Mártires del 12 de Enero proceden del 19 de diciembre de 1979. Desde nuestra fundación hemos realizado diversas actividades destinadas a la difusión y recuperación de la memoria histórica. Cabe destacar que el 16 de febrero de 1980, convocamos a la población a rendir homenaje póstumo al coronel Caamaño y sus compañeros caídos, lanzando Flores al Mar, llamado que fue respondido masivamente por profesionales, obreros, intelectuales, estudiantes, amas de casa, que por varios años dieron continuidad a nuestra iniciativa coloreando con pétalos el mar Caribe. En el Comité de entonces nos acompañaron ,entre otros, nuestro Poeta Nacional don Pedro Mir, el Dr. Rafael Kasse Acta, el Dr. Fernando Sánchez Martinez, el Dr. Hugo Tolentino Dipp y el arquitecto Carlos Sangiovanni, además de los familiares y amigos que hoy permanecemos activos. El camino recorrido para llegar hasta hoy ha sido largo y lleno de dificultades, pero nuestro propósito llegó a los oídos receptivos de la administración del entonces síndico Domingo Bautista a través de los regidores Rafael de los Santos, Juan Cruz Trifolio y Tácito Perdomo. Nuestra perseverancia continuó y en la gestión del actual alcalde, Lic. Juan de los Santos, la Sala Capitular de este Ayuntamiento aprobó por unanimidad la donación de unos terrenos para construir un monumento de recordación a Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Bienvenido Leal Prandy (La Chuta) y Ulíses Cerón Polanco. Gracias a la importancia otorgada por el Presidente Dr. Leonel Fernández a la recuperación de la memoria histórica la Presidencia de la Republica, mediante el Decreto 492-09, declaró como zona “de utilidad pública e interés social” este espacio y los terrenos colindantes en que hoy nos encontramos a fin la construir un Monumento a los Palmeros, el Muro y parque del Recuerdo, componentes estos que junto a la cueva en que estos jóvenes libraron su heroica batalla forman parte del corredor ecológico de Santo Domingo Este. La restauración de la zona de la cueva es una realidad que hoy podemos mostrar gracias a los aportes del Ministerio de Medio Ambiente y su titular de entonces. el Dr. Jaime David Fernández Mirabal. Este monumento que hoy inauguramos ha sido posible por los aportes del Ayuntamiento de Santo Domingo Este y su titular el Lic. Juan de los Santos y de la Dirección General de Aduanas, en la gestión de nuestro recordado Miguel Cocco Guerrero y la gestión actual de Rafael Camilo. También hemos contado con la solidaridad del Comité de Homenaje a los Héroes y Heroínas de la Patria radicado en Nueva York. Muchos se preguntaran: ¿Cómo puede ser ejemplo, legado, una batalla como la ocurrida el 12 de enero de 1972? ¿Acaso no estaremos exaltando la lucha armada, la violencia en tiempos diferentes? ¿Cómo educar con este ejemplo? ¿Qué lecciones podemos sacar de su enseñanza para los retos y desafíos de la sociedad de hoy? Por qué 40 años después estamos aquí reunidos recordándoles, conmemorando su entrada al escenario histórico nacional? Porque en sus cortas vidas, fueron un ejemplo de honradez, honestidad e integridad. Los Palmeros, como también se denominó a los Héroes del 12 de Enero, consagraron su vida a la consecución de sus ideales, patrios, entregando el alma, la fuerza y la pasión de su juventud en las principales batallas sociales libradas por el pueblo dominicano después de la muerte del tirano Rafael Trujillo. Hasta sus más encarnizados enemigos le reconocieron su calidad de revolucionarios. En el comunicado de la Jefatura de la Policía Nacional de fecha 17 de enero de 1972 este expresa en uno de sus párrafos:”Este grupo perteneciente a una de las facciones más compactas del movimiento comunista dominicano, hace años venía organizándose para iniciar en toda la República Dominicana un movimiento revolucionario que produjera el colapso de las instituciones nacionales…” Efectivamente, buscaban hacer colapsar la mayor parte de esas instituciones porque estaban al servicio de la injusticia, la opresión, la explotación y la discriminación en todos los órdenes. Ellos como los Indignados, los Ocupas de hoy y la Primavera Árabe. Ellos como nuestros jóvenes de hoy que desde diferentes espacios alzan sus voces y levantan reclamos legítimos, intentaron hacer “camino al andar”. Buscaban cambiar la sociedad a través de las formas y estrategias de lucha paradigmáticas en esos momentos, porque ellos como la mayoría de su generación tenían muy pocas alternativas de ejercer sus derechos ciudadanos, acorralados por la represión, la cárcel, el exilio o la muerte, parte de las estrategias de exterminio y contrainsurgencia de la Guerra Fría manifiestas en el país particularmente después de la guerra patria de abril de 1965. Perseguían alcanzar una sociedad democrática en donde sus ciudadanos no temieran perder su vida-como la perdieron ellos- por el solo hecho de disentir políticamente. Anhelaban una sociedad con justicia social, equitativa, sin pobreza, exclusión, ni violencia. Una sociedad alternativa, viable al capitalismo de mercado, sistema que ha dado signos claros de decadencia moral y política El 11 de enero de 2008 en este mismo lugar expresamos que aspirábamos a construir un monumento que no sólo representara a los a los Héroes del 12 de Enero, si no que el mismo simbolizara la lucha por la libertad y los aportes a la construcción democrática de las generaciones caídas después del ajusticiamiento de Rafael Trujillo, que no tienen un monumento que las represente. Un monumento que fuera una honra permanente de los continuadores de la raza inmortal, de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, de Manolo Tavárez y sus compañeros; Rafael Fernández Domínguez, Francis Caamaño y todos los héroes y mártires de la Revolución de Abril. Que recuerde a los desaparecidos y los torturados en las ergástulas y a todos los hombres y mujeres que ofrendaron sus vidas defendiendo la causa de la libertad, la democracia, la soberanía nacional y la justicia social, enfrentando la intolerancia política del período postrujillista. El Arq. Rene Alfonso, diseñador y responsable de la obra se expresa asi “… cuando se nos encomendó diseñar un monumento que recordara a los muchachos, pensamos en algo que visto, hiciera preguntarse a los transeúntes, quiénes eran ellos, y aunque no se detuvieran a verlo, sintieran que ahí en ese sitio, había pasado algo digno de recordar...La autopista de Las Américas es también una vallapista, donde los mensajes lo dicen las vallas...nuestra valla tiene cuatro jóvenes, y un 12 de enero...debajo de la valla, una gran estrella de piedra, dura, seca, que llena todas las frentes al verla y se ofrenda punta por punta, rodeada de palmas, bancos grises y gri-grises, junto a la dureza y la verdad de enormes rocas volcánicas que conversan en una soledad llena de la belleza del horizonte Caribe, soledad abierta a la esperanza, soledad que mira al cielo, a los muchachos en la valla, al brillo de las aguas marinas y al cielo triunfante de nubes...con este sitio queremos recordarlos a ellos : que solos, valientes y bellos, alzaron nuestro canto con viva emoción... Por eso continúan y continuarán siendo principios de inspiración, símbolos de lucha contra todas las formas de opresión, discriminación y exclusión. Por eso su imagen perdura y se crece, mientras la de sus asesinos están en el peor lugar de la historia: el olvido. Ejemplos como los suyos inspiran nuestras luchas cotidianas, y nos dan la fuerza y la entereza para construir el presente y el futuro sostenido en los cimientos éticos y valores morales que ellos sembraron, como aporte a la continua construcción de una sociedad democrática, soberana, justa, solidaria y respetuosa de los derechos de las personas. Objetivos y valores que tienen hoy tanta o mayor vigencia que 40 años atrás.
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“Un pueblo que, en aras de preservar la seguridad está dispuesto a renunciar a la libertad, merece perder la libertad y la seguridad”.
“Un pueblo que, en aras de preservar la seguridad está dispuesto a renunciar a la libertad, merece perder la libertad y la seguridad”.
Afortunadamente ese no ha sido el caso de la República Dominicana.
Nosotros los dominicanos hemos sabido defender nuestro derecho a la libertad, hemos abonado con sangre el árbol de la democracia.
Y hoy que pretenden desmeritar a nuestros héroes y heroínas, comparando la violencia que sufrimos, producto de la impunidad y el flagelo del narcotráfico que afecta nuestra sociedad, con la violencia producto del terrorismo de Estado.
Hoy reafirmamos que continuaremos rescatando nuestra memoria histórica, recordando nuestro glorioso pasado, para aplicarlo en el presente en la construcción de un mejor futuro.
Hoy, seis meses y 12 días después que el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana abrió sus puertas, hemos recibido 14,799 personas, de los cuales 11,242 fueron estudiantes.
Hoy les digo que nuestro museo Virtual ha recibido: • Pagina web: 1,873,628 personas, considerando que la inauguración, los artículos en CNN, ABC, New York Times, El Pais, BBC y Le Monde multiplicaron las entradas internacionales. • Facebook: 2827 amigos. • Twiter: 224 seguidores.
Y a pesar de las amenazas, de los boicots y los bloqueos, seguimos abiertos y los jóvenes dominicanos a quienes estamos dirigidos y son nuestra razón de existir continúan visitándonos.
Preguntan, aprenden y nos dejan sus mensajes, quiero compartir algunos con ustedes:
‘Si cada estudiante dominicano, si cada hombre y mujer dominicana tuviera la oportunidad de visitar este museo de la Resistencia Dominicana, estoy seguro que el destino de nuestra nación fuera promisorio. Este museo logra un efecto transformador en quien lo visita, al menos eso es lo que creo. Que orgulloso de ser dominicano!’ Estudiante de derecho de la UASD
‘El pueblo estaba necesitado de un museo como este para recuperar nuestra identidad.’ Estudiante del Instituto Salomé Ureña
‘Educando. Así hacemos Patria’. Estudiante del Colegio Saint Patrick
‘Dominicano nunca olvides lo que eres. Quiere a la Patria, llenate de orgullo por ser dominicana’ Estudiante de la UASD
Estos mensajes son diferentes a los pronunciados durante la dictadura constitucional de Balaguer, son la prueba de que el sacrificio valió la pena, que los jóvenes de hoy valoran nuestra democracia y luchan sus propias batallas, las del siglo XXI, exigen los otros derechos, esos que nos faltan conquistar. Tienen conciencia de que la democracia es un árbol que crece, se abona y se poda.
Gracias a ellos, Amaury, Virgilio, Ulises, Chuta, y muchos otros, los jóvenes de hoy no tienen que ofrendar sus vidas, gracias a esos más de 100 mil dominicanos y dominicanas que padecieron, lucharon y resistieron el terrorismo de Estado durante el pasado siglo XX, hoy estamos aquí y podemos dirigirles estas palabras.
Los Palmeros están junto a todos ellos, desde los patriotas del 16, y coronan las últimas ofrendas de sangre que como todos sabemos son necesarias para alcanzar la Libertad.
Hoy levantamos nuestra voz para decirles que seguiremos trabajando, educando, día a día, para que NUNCA MAS, se repita una dictadura en la República Dominicana. Para que los que hoy reclaman un régimen de fuerza como solución a nuestros problemas recuerden que la violencia de Estado produce violencia revolucionaria. Recuerden que es deber del Estado garantizar la vida y los derechos de sus ciudadanos.
Hoy saludamos a todos los que unen sus esfuerzos al rescate de nuestra memoria histórica.
Hoy continuamos esperando justicia, hoy continuamos reclamando nuestro derecho a la verdad y continuamos luchando contra el olvido. Y estamos recibiendo respuestas.
Hoy felicitamos a los que han tenido el valor de anteponer el bien común, sin importar el costo, para que este pueblo conozca a sus héroes, tenga referentes éticos, alce su frente de cara al sol y con orgullo grite ‘soy dominicano, y los dominicanos sí podemos’.
Luisa De Peña Díaz
Directora General
Museo Memorial de la Resistencia Dominicana
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