Resistencia: 1916 al 1924 - Intervención norteamericana

Antecedentes de la intervención

En la primera década del siglo XX  Estados Unidos se había convertido en una nación poderosa que ya competía por el dominio comercial de los mercados de los principales imperios industriales del mundo. La política de este país hacia América Latina entraba en una fase de intervencionismo y expansionismo económico y militar bajo la doctrina de Monroe: “América para los Americanos”, cuyo propósito era romper el equilibrio que mantenían los países industrializados de Europa en nuestra región.

Mientras tanto, en la República Dominicana reinaba una gran inestabilidad política y social. Entre 1899, año de la muerte a balazos del dictador Ulises Heureaux y 1916, el país tuvo quince gobiernos y se registraron enfrentamientos armados entre grupos de poder que mantuvieron a la nación en vilo.

El caos político, las insurrecciones y los sucesivos cambios de gobierno afectaron las fuerzas productivas  del país, aumentaron la deuda externa y comprometieron el presupuesto hasta límites que hicieron al país cada vez más dependiente de su principal acreedor, Estados Unidos.

La principal característica de este período es la sucesión de levantamientos armados encabezados por caudillos que reclamaban espacios de poder en la administración pública a través de  acciones que poco a poco fueron debilitando el aparato productivo nacional.