Resistencia: 1930 al 1940.

Asesinatos y presecuciones masivas.

En un Congreso de Juventudes organizado por el régimen, delegados de Juventud Democrática así como Francisco Henríquez Vásquez del PDRD distribuyeron unos volantes contra Trujillo. La respuesta del régimen fue contundente; Henríquez fue apresado al día siguiente y enviado a una cárcel en la zona fronteriza y un nuevo volante circuló, esta vez casa por casa en diversas provincias,  declarando lucha abierta contra la tiranía.

Esto provocó grandes redadas y el asesinato del doctor Julio Nin, opositor del régimen sin filiación política, y de Ramón Espinal del PDRD con la intención de causar pánico entre los opositores.

La situación aisló a los principales dirigentes del PDRD: Pericles Franco, Ramón Grullón y Henríquez Vásquez, con lo cual, el movimiento quedó casi desmantelado.