Resistencia: 1951 al 1960

Los panfleteros de Santiago

En enero de 1960, cuando se produjo la gran redada llevada a cabo por el tenebroso Servicio de Inteligencia Militar contra los integrantes del Movimiento Revolucionario 14 de junio, en la ciudad de Santiago fueron detenidos alrededor de 32 jóvenes que habían distribuido unos panfletos denunciando las violaciones y atropellos cometidos por la dictadura contra sus opositores políticos.

Los jóvenes autores y distribuidores de los referidos panfletos, el mayor de los cuales, no pasaba de 21 años, fueron llevados a la cárcel de la 40, donde fueron sometidos a horripilantes torturas.

Su delito constituía un desafío para el tirano: haber regado un volante que decía “¡Viva la Revolución!  ¡Abajo el Tirano! ¡Libertad o muerte! UGRI” que eran las siglas de la Unión de Grupos Independentes. En el reverso del volante,  un ataque personal contra el déspota: “Con perdón de la expresión, Trujillo es una mierda”.

Entre el 29 y el 30 de enero de 1960 fueron asesinados 27 jovencitos que provenían de los barrios de Pueblo Nuevo, Marilópez, Nibaje y el Callejón de San José de Santiago.  Su líder, Wenceslao Guillén enfrentó las torturas y la muerte con tal valentía que su ejemplo dejó profundas huellas entre los pocos compañeros que lograron sobrevivir.  Sentado en la silla eléctrica, desnudo, y golpeado salvajemente, no reveló una sola palabra ni delató a ninguno de sus compañeros, hasta el punto de que ninguno de los que se reunían con él cerca de su casa a conspirar contra Trujillo fue detenido.